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CENTRO VETERINARIO LA ESTRELLA

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viernes, 16 de noviembre de 2012

PARVOVIROSIS CANINA


Dentro de la línea que seguimos en esta sección en la que abordamos enfermedades de gran importancia para la especie canina y que por su carácter infeccioso cobra más relevancia si cabe en grupos zoológicos como rehalas o colectividades caninas en general, vamos a adentrarnos en la parvovirosis canina .Es una enfermedad infecciosa de elevada mortalidad. De hecho es una de las causa de muerte de cachorros más elevada sobre todo en las colectividades mencionadas. En cachorros la mortalidad alcanza hasta el 100% y el cuadro presenta un curso sobreagudo en la mayoría de los casos. En perros adultos, la mortalidad es inferior, y según algunos autores varía entre un 5 y un 40% cuando hay un correcto diagnóstico y tratamiento. No se conocen casos de transmisión de la parvovirosis en el hombre ni a otros animales distintos de la especie canina.

Su índice de contagio es muy elevado y el período de mayor riesgo está entre el destete y las doce semanas de vida. Puede incluso afectar, como hemos dicho,  a animales adultos aunque es menos frecuente. El virus que lo provoca tiene una alta afinidad hacia las células intestinales donde se reproduce y a la vez lesiona, de ahí  los síntomas intestinales que provoca esta patología. Es relativamente nueva ya que se descubrió en 1978 y se cree que se debe a la mutación de otro virus.

 También la raza es un factor que predispone a padecerla ya que hay algunas más susceptibles como el perdiguero de Burgos, el sabueso, el springer spaniel, el pastor alemán, el rottweiler, el doberman o el pitbull terrier. Las razas enanas, el cocker spaniel y el perro de aguas son razas más resistentes a la infección.

El virus se transmite por vía oronasal al ingerir alimentos, bebida contaminada o incluso por lamido o contacto con utensilios contaminados. El virus pasa a sangre y de ahí a células muy activas como son las del intestino. Es resistente bajo condiciones climáticas extremas y puede sobrevivir durante largos periodos. Se transporta con facilidad de un lugar a otro en el pelo o en las patas de los animales enfermos o bien en las jaulas, los zapatos, o cualquier otro objeto contaminado. De ahí la alta difusión y el elevado contagio de la parvovirosis

Hemos de conocer la sintomatología ya que un correcto diagnóstico precoz aumenta las posibilidades de éxito del tratamiento. Se puede hablar de tres grupos de síntomas provocando tres formas distintas de enfermedad

      Forma   generalizada que cursa con hipotermia,   coma   y   muerte   repentina   sin
síntomas, afectando generalmente a todos los cachorros de la camada.

      Forma cardiaca en la que la mayoría de la camada suele morir de forma
repentina o por fallo cardiaco agudo. Se observan las extremidades frías, las mucosas pálidas o cianóticas (azuladas), taquicardia  (aumento frecuencia cardiaca),     taquipnea     (aumento     frecuencia     respiratoria)  y convulsiones. El resto de la camada tendrán fallo cardíaco agudo o crónico y morirán en días posteriores, semanas, meses o incluso años más tarde.

      Forma gastroentérica, presentando fiebre durante 1 o 2 días, depresión, anorexia, sed intensa, vómitos y diarreas continuas frecuentemente sanguinolentas, deshidratación muy rápida y muerte del animal generalmente al cuarto o quinto día. Con un tratamiento adecuado y en animales adultos la recuperación empieza precisamente sobre el 5º día.

El diagnóstico clínico es decisivo y se basa en los síntomas clínicos especialmente los vómitos y las diarreas sanguinolentas. Este nos permitirá hacer una aproximación al diagnóstico que se confirmará siempre mediante análisis específicos. El diagnóstico laboratorial se puede realizar con un test disponible en los centros veterinarios que es rápido y fiable y detecta el virus en las heces en pocos minutos, algo fundamental puesto que nos interesa instaurar un tratamiento lo antes posible. Se deben realizar otro tipo de análisis para evaluar el estado general del animal como hemograma (estado   de   las   células   sanguíneas), bioquímicas y evaluación de electrolitos en sangre, todo ello mediante una analítica sanguínea.

El tratamiento debe basarse en hacer frente a los distintos síntomas, ya que al ser una infección vírica no podemos más que intentar que el propio organismo  sea capaz de combatir al virus, aunque podemos ayudarle con potenciadores de la inmunidad. En primer lugar hay que restringir el suministro de alimentos y bebida al animal y combatir la deshidratación con fluidoterapia por vía endovenosa, incluso se puede recurrir a transfusiones. Se pueden controlar con medicamentos tanto los vómitos como las infecciones secundarias asociadas. Son de gran ayuda al tratamiento los complejos vitamínicos. Actualmente existe en el mercado un interferón que eleva mucho la tasa de supervivencia

Cuando los vómitos cesan, el perro puede empezar a recibir una alimentación basada en una dieta de fácil digestión, administrada en pocas cantidades varias veces al día (unas 3 o 6), administrándose también protectores de la mucosa gástrica. Existen dietas de prescripción disponibles en clínicas veterinarias.

 

Prevención
Cuando se trata de un cachorro, la vacunación y la buena higiene son componentes de suma importancia en la prevención del parvovirus canino.
La vacunación es muy importante. Los cachorros pequeños son muy susceptibles a la infección, particularmente porque la inmunidad natural adquirida por la leche materna disminuye antes de que el propio sistema inmune de los cachorritos madure lo suficiente para combatir la infección.
Si un cachorro es expuesto al parvovirus canino durante este lapso en que la  protección está disminuida, puede llegar a enfermar. Un factor de riesgo adicional es que la inmunidad adquirida por la leche materna puede interferir con una respuesta efectiva de vacunación. Esto significa que aún aunque los cachorritos hayan sido vacunados pueden sucumbir al parvovirus. Para disminuir esta falta de protección durante los primeros meses de vida y proveer adecuados niveles de seguridad en contra del parvovirus durante los mismos, se recomienda administrar a los cachorros una serie de vacunaciones que conferirán la protección adecuada.
Para proteger a los perros adultos, los dueños deben de estar seguros que la vacunación por parvovirus debe estar vigente. A pesar de que se lleve a cabo una vacunación adecuada, existe un pequeño porcentaje de perros que no desarrollan inmunidad que los proteja y permanecen susceptibles a la infección.
Hasta que el cachorro haya recibido la serie completa de vacunaciones, debemos ser muy precavidos y no debemos permitir que el animal tenga contacto con material fecal de otros cachorros, por ejemplo, cuando pasea por el parque, por pipi canes, criaderos o residencias caninas, exposiciones o cuando pasea por la calle. A la hora de adquirir un cachorro, criaderos con buena reputación reducen el riesgo a la exposición ya que realizan programas de vacunación, controles sanitarios, buena higiene y el aislamiento de cachorros y perros enfermos.
Siempre se debe evitar el contacto con perros enfermos y sus alojamientos.
La importancia de la prevención se multiplica cuando en vez de un cachorro aislado estamos hablando de una colectividad como el caso de una rehala. Una vez que ha aparecido el virus en ella y debido a sus características de resistencia y propagación son imperativas una serie de acciones:

Hay que desinfectar todas las superficies (suelo, paredes y jaulas) con un desinfectante probado y efectivo contra bacterias y virus. Se deben sacar los animales, la cama y todos los recipientes de comida y agua de la jaula. La limpieza debe ser diaria y la desinfección lo más frecuente posible, sin olvidar los vehículos de transporte de los perros. Se removerán los desechos sólidos (heces, pelos, etc) y se enjuagará con agua con cloro la zonas donde haya orina, evitando salpicar heces o vómito de una jaula a otra o a un área de uso común. Se beben fregar las superficies con cepillos de cerda rígida y deben dejarse actuar al menos 20 minutos los desinfectantes antes del aclarado que será abundante y posterior secado. Hay que evitar usar pistolas limpiadoras a presión o de vapor para la limpieza de las jaulas. A pesar de que el parvovirus no es naturalmente transportado por el aire, puede estar presente en el aire cuando estos sistemas convierten las heces en partículas que pueden ser inhalables.
La educación del personal es fundamental para  entender lo que es la parvovirosis, como es transmitida y como combatirla.
Otra medida preventiva es la cuarentena de los animales incorporados al grupo y los expuestos a la enfermedad, que deben ser aislados. Cualquier animal con síntomas de parvovirus debe ser separado inmediatamente de la población general, puesto en cuarentena y evaluarlo.
Es importante separar animales sanos de animales enfermos y a los cachorros de los perros adultos ya que muchos perros portadores del parvovirus no muestran síntomas por lo que es importante mantenerlos alejados de los cachorros. Y en el acceso a esta zona es fundamental la implantación de un sistema para pisar un desinfectante cada vez que se entre o salga de ella. Cualquier recipiente poco profundo en el que quepan los pies nos valdría.
No es conveniente cambiarlos de lugar a lugar. Cada animal debe ser mantenido en el mismo lugar por el mayor tiempo que sea posible durante su permanencia en la rehala.
Un programa adecuado de vacunación contra la parvovirus es indispensable para cualquier núcleo zoológico sobre todo si incorpora animales, y más aún cachorros, especialmente aquellos con historiales de salud desconocidos.

Si después de seguir todos estos pasos, todavía tiene parvovirus recurrente en la rehala  se deben tomar medidas más fuertes haciendo una  desinfección profunda de  todas las instalaciones. Se le exigirá al personal o a los visitantes que utilicen los lavatorios de pies no solo en el área de aislamiento sino también después de limpiar cada jaula. Se informará  por escrito a los veterinarios de la administración de la situación informando de las medidas tomadas para el control del virus y con ellos de podrá trabajar conjuntamente para erradicar la enfermedad
Una de las pocas alegrías que nos da el virus en cuestión es que  la mayoría de perros que se recuperan de la parvovirus son recompensados con inmunidad a la enfermedad por varios años y a veces por el resto de su vida.



 











 

 

 

 

IDENTIFICACION ANIMAL


La identificación de los animales de compañía no ha sido legislada a través de una normativa nacional sino que se ha ido regulando paulatinamente en las distintas comunidades autónomas. Por ello en algunas partes del territorio nacional es  obligatorio desde hace décadas y es algo tan aceptado como lo era la vacunación antirrábica anual en nuestra comunidad. Por ejemplo,  en la Comunidad de Madrid, la identificación de perros y gatos tiene carácter obligatorio desde el año 1993, y en La Rioja desde 1995. Por otro lado, encontramos casos como el de Ceuta donde la identificación electrónica no solo es obligatoria para perros, gatos y hurones, sino que además es gratuita, así como la vacunación antirrábica. Esto es debido al alto riesgo de contagio de rabia por hallarse en el continente africano y la necesidad de llevar un estricto control de la población canina y felina. Únicamente en cinco comunidades los gatos deben estar identificados: Cataluña, Madrid, La Rioja, Andalucía y Ceuta. En estas dos últimas además se incluyen, como decimos, los hurones. En Castilla la Mancha, la identificación de estas dos especies es opcional.

En nuestra comunidad se publicó el 30 de agosto del año 2004 una Orden en el Diario Oficial de Castilla La mancha por la que se regula la identificación de los animales de compañía en nuestra comunidad y se crea el Registro Central de Animales de Compañía. La legislación autonómica que ya existía desde 1990 y que es la ley de protección de los animales domésticos, obligaba a censar a todos los perros y gatos en los ayuntamientos de los municipios donde vivían.  De hecho las sanciones impuestas a los propietarios de perros que no portan identificación electrónica vienen determinadas por esta ley.

Varios hechos desembocaron en la publicación de esta normativa de identificación como era que una gran mayoría de comunidades autónomas ya la tenían por lo que daba una sensación de desidia de la Administración respecto a este tema. Por otro lado la preocupación de las autoridades ante la falta de control sanitario de este colectivo de animales era grande ya que tras la transformación en opcional la vacunación antirrábica, el censo de los mismos desapareció completamente de los archivos oficiales. Además existía preocupación por las consecuencias sociales del abandono (como algunos accidentes de tráfico con víctimas mortales que se produjeron a consecuencia de perros vagabundos), robo o desaparición de animales o asilvestramiento de los mismos,  con los consiguientes ataques a la cabaña ganadera.

Pero el factor determinante fue la publicación en 2003 de la Ley de Sanidad Animal que obliga a los propietarios de los animales a tenerlos debidamente identificados.

Esta Orden, en definitiva, obliga a los propietarios de perros residentes en la Comunidad Autónoma de Castilla La Mancha a identificarlos electrónicamente por medio de un transponder (lo que conocemos como microchip y que consiste en  una pequeña cápsula del tamaño de un grano de arroz, de unos 11 milímetros de longitud por dos de diámetro que posee un "cobertor" fabricado con un vidrio especial que protege un código electrónico único. Se implanta de forma subcutánea en el animal mediante una jeringuilla especial) y de acudir a continuación al ayuntamiento de residencia para censarlo en el plazo de un mes si es adquirido o de tres meses desde su nacimiento. Precisamente este era uno de los puntos polémicos de la orden pues algunos sectores del mundo cinegético solicitaban un retraso de hasta al menos los nueve meses de vida, a lo que la Administración se negó. Así mismo tienen la obligación de comunicar la baja si muere o la pérdida o sustracción del mismo si ocurriera.


La simple obligatoriedad de identificación no es suficiente si no existe un registro informatizado que aúne todos los datos de los animales identificados, creando así un banco de datos que permita controlar y gestionar el censo de perros de la comunidad. Por ello se crea un Registro Central de Identificación de los Animales de Compañía, que será gestionado por el Consejo General de Colegios Veterinarios de Castilla La Mancha ubicado en Toledo y que agrupa los cinco colegios de veterinarios de cada provincia. Éste velará por que se garantice la fiabilidad y confidencialidad de los datos. Para que esto ocurra, el proceso de gestión de los datos de identificación es algo lento pero garantiza estos factores.  

Así, el veterinario que realice la implantación de un transponder a un perro ha de comprobar siempre con anterioridad por medio del lector que el animal no ha sido identificado previamente y dar al propietario la justificación de esta actuación, que consiste en un pasaporte individual para cada animal que cumplirá con las características reguladas como numeración de serie,  tipo de papel con el que se fabrica, medidas, condiciones de seguridad (marcas de agua, etc)

A su vez remitirá al Colegio Oficial correspondiente para que este envíe a la base de datos del Registro autonómico la documentación que informe de los datos tanto del animal (como el código de identificación, fecha de identificación, localización del transponder, especie, raza, sexo, capa, fecha nacimiento, lugar de residencia habitual del animal y otras identificaciones que pueda poseer), del propietario (nombre y D.N.I., domicilio y teléfono) y del veterinario que realiza la identificación (nombre, domicilio, teléfono, nº de colegiado y provincia de colegiación)

En caso de cambio de titular del propietario el proceso es similar (aunque no hay que implantar un transponder puesto que ya lo lleva implantado) y se incluirán los datos del propietario anterior. Además ambos firmarán el documento como confirmación en el acuerdo del cambio de titularidad.

Si el animal está identificado con un transponder que no cumpla los requisitos técnicos que marca esta orden para estos dispositivos deberá acudir a un veterinario colegiado para proceder a su validación e inclusión en el registro Central.

La identificación es crucial especialmente para casos de pérdida de animales. Cuando una clínica veterinaria, seprona o policía local o perrera reciben un animal perdido, lo primero que deben hacer es, mediante un lector de microchip, identificar al animal para poder contactar con su propietario. En caso de no disponer el animal de identificación, su recuperación será más lenta y difícil y es posible que nunca se llegue a encontrar al animal. Se han dado casos de recuperación de animales a través del microchip realmente asombrosos. Un perro registrado en España fue recuperado unos 4 años más tarde en Escocia. Al parecer unos turistas lo encontraron perdido y decidieron recogerlo y llevárselo a su país hasta que se cansaron de él y lo abandonaron. Comprobando el número de identificación se pudo encontrar a sus dueños originales que lo recuperaron con la consecuente alegría

La inserción del microchip es un procedimiento realmente rápido, fácil e indoloro. El microchip se inserta bajo la piel en la zona cercana al cuello con una jeringa especial. No es habitual que su aplicación provoque reacciones adversas. En todo caso la más frecuente es la migración, aunque por lo general se enquista y esto le hace quedarse en el lugar de implantación. En algunos casos de animales enfermos se han producido:

  • Abscesos en el lugar de implantación.
  • Desarrollo de una masa en el lugar de implantación.
  • Migración desde el punto de implantación.

Finalmente podría darse un funcionamiento erróneo del microchip; es decir, que el transponder esté bajo la piel, pero haya fallos en la lectura.

 

En los últimos tiempos se está incrementando de una manera alarmante el robo de perros, especialmente de galgos. Los altos precios que llegan a alcanzar hacen que se conviertan en objetivo fácil de verdaderas mafias que trafican con ellos. Las fuerzas de seguridad del estado muestran gran preocupación en este tema. De hecho recientemente ha sido desmantelada una banda de delincuentes que se dedicaban al tráfico de estos animales y han sido recuperados 226 galgos y detenidas 40 personas en 19 provincias entre las que se encontraba CiudadReal.
La facilidad con la que se localiza el transponder bajo la piel del cuello de estos animales debido a su especial delgadez hace que pueda ser extraído con un pequeño corte y luego sustituido con un nuevo microchip y su correspondiente pasaporte. Todo ello nos ha llevado a buscar soluciones que puedan minimizar este problema ya que, además de las consecuencias tan nefastas que provocan estos robos, pueden crear en la opinión pública una falsa sensación de que la identificación electrónica no es un método útil para garantizar la seguridad de sus animales. La solución no es fácil, pero como veterinarios responsables de la identificación, nos vemos obligados a ayudar a reforzar la eficacia del sistema de identificación, sobre todo en esta raza. Una posible solución que desde el colegio de veterinarios de Ciudad Real se ha propuesto es que se utilice el tatuaje auricular de los 5 últimos números del dispositivo electrónico. Esto conllevaría la no coincidencia de estos con su identificación electrónica en caso de robo y manipulación del transponder para su sustitución. En todo caso, el tatuaje es un método obsoleto que sólo deberíamos usar en casos de necesidad como podría ser éste. En el cuadro adjunto se estudia las diferencias entre ambos métodos de identificación

 

 

CARACTERÍSTICAS DE LOS SISTEMAS
DE IDENTIFICACIÓN DE ANIMALES DE COMPAÑÍA
Características
Tatuaje
Microchip
Preciso
Si
Si
Inviolable
No
Si
Duradero
Si
Si
Inocuo
Si
Si
Traumático
Mucho
Muy poco

La implantación del microchip se hace imprescindible a la hora de viajar por Europa. Cualquier animal de compañía -perro, gato o hurón- que vaya a salir del país y viaje a cualquier destino de los Estados Miembros debe estar identificado electrónicamente y el número de identificación del transponder debe ser el mismo que el del certificado de salud animal (Pasaporte Europeo), según la Regulación del Parlamento Europeo y del Consejo de 26 de mayo de 2003 por el que se aprueban las normas zoosanitarias aplicables a los desplazamientos de animales de compañía sin ánimo comercial, y .se modifica la Directiva 92/65/CEE del Consejo. El microchip debe cumplir la norma ISO 11784 o el anexo A de la norma ISO 11785. Así queda reflejado en el Reglamento 998/2003 para el desplazamiento por los Estados miembros de la Unión Europea. De este modo se asegura el control sanitario al mismo tiempo que se facilita la recuperación en caso de pérdida.
Desde su publicación se estableció un periodo de transición de ocho años durante los cuales el tatuaje claramente legible está permitido. Por lo tanto, a partir del año 2011 no se aceptará ningún tatuaje para viajar por Europa.

El registro autonómico de Castilla La Mancha es el denominado SIACAM (Sistema de Identificación Animal de Castilla la Mancha) en cuya pagina web (www.siacam.org) se pueden verificar los datos de  identificación de nuestros animales.  Puede ser interesante disponer de los accesos a los distintos registros de identificación animal de todo el territorio nacional por lo que los reflejamos en la tabla adjunta:

REGISTROS DE IDENTIFICACIÓN ANIMAL
RAIA
Registro Andaluz de Identificación Animal
RIACA
Registro de identificación de Animales de Compañía de Aragón
RIAPA
Registro de identificación de Animales de Compañía del principado de Asturias
www.riapa.net
RIACIB
Registro de identificación de Animales de Compañía de las Islas Baleares
Tel: 971 713 049
ZOOCAN
Registro Canario de Identificación Animal
www.zoocan.net
RACIC
Registro de Animales de Compañía Identificados de la Comunidad Autónoma de Cantabria
www.racic.org
SIACAM
Registro de identificación de Animales de Compañía de Castilla-La Mancha
www.siacam.org
SIACYL
Sistema de Identificación de Animales de Compañía de Castilla y León
www.siacyl.org
AIAC
Archivo de Identificación de Animales de Compañía de Cataluña
Tel: 934 189 294
SIACE
Sistema de Identificación de Animales de Compañía de Ceuta
RIACE
Registro de identificación de Animales de Compañía de Extremadura
REGIAC
Registro Gallego de Identificación de Animales de Compañía
www.regiac.org
RIAC
Red de Identificación de Animales de Compañía de Madrid
www.colvema.org
SIAMEL
Sistema de Identificación de Animales de Compañía de Melilla
www.siamel.org
SIAMU
Sistema de Identificación de Animales de la Región de Murcia
www.siamu.org
REIAC*
Archivo de Identificación de Animales de Compañía del Gobierno de Navarra (*incluido en la Red Española de Identificación de Animales de Compañía)
www.cfnavarra.es/ censocanino/
REIAC*
Archivo de Identificación del País Vasco (*incluido en la Red Española de Identificación de Animales de Compañía)
www.nekanet.net
RIAC
Registro de identificación de Animales de Compañía de la Rioja
Tel: 941 291 100
RIVIA
Registro Informático Valenciano de Identificación Animal
 
 
 
OTROS REGISTROS
REIAC
Red Española de Identificación de Animales de Compañía; registro
que localiza a las mascotas extraviadas en cualquier lugar del territorio nacional y en la mayoría de los países de la Unión Europea
ZOOVET
Registro de Identificación Animal de la Organización Colegial Veterinaria Española
http:/212.85.35.40/ zoovet/
EUROPETNET
Red Europea de Identificación Animal
www.europetnet.com
Los distintos registros ofrecen un servicio de internet que permite registrar los datos de animales identificados mediante microchip, la consulta de los mismos a efectos estadísticos u obtener los datos de propiedad de animales, que servirán para restituirlos en caso de pérdida